Ícono de una era, Isabel II, fallecida tras 70 años de histórico reinado, finalizó este lunes su último viaje en Windsor, adonde llegó en procesión tras su grandioso funeral en Londres para ser inhumada junto a sus padres y esposo.

Miles de personas se amasaron en la gran avenida que conduce al castillo de Windsor para ver llegar el féretro de la reina, transportado unos 40 km en coche fúnebre desde la capital británica.