Un empleado de la Reserva Natural de Rutland Water, en Inglaterra, halló por casualidad el fósil de un enorme “dragón marino” (ictiosaurio).

Joe Davis explicó que, en un principio llamó al ayuntamiento de la zona para contarles que había encontrado “un dinosaurio” mientras desempeñaba su trabajo en febrero del pasado año.

Finalmente, lo que había visto no era un dinosaurio, sino los restos fosilizados de un enorme depredador marino, llamado ictiosaurio, de 10 metros de longitud, y el ejemplar de mayor tamaño encontrado hasta ahora en el Reino Unido.

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“Miré abajo a lo que parecían piedras o crestas en el barro y pensé que parecía algo orgánico, un poco diferente. Luego vi algo que se parecía a una mandíbula”, explicó Davis a la cadena pública británica BBC.

Tras la llamada del hombre al ayuntamiento, se desplazó a la zona un equipo de paleontólogos, que concluyeron que el fósil pertenecía a un “dragón marino” o ictiosaurio, una especie que puede crecer hasta los 25 metros de largo y que vivió entre hace 250 y 90 millones de años.

Dean Lomax, paleontólogo de la Universidad de Manchester, calificó el hallazgo de “verdaderamente sin precedentes” debido a su tamaño y lo catalogó de “uno de los grandes descubrimientos en la historia de la paleontología británica”.

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“Generalmente pensamos que los ictiosaurios y otros reptiles marinos se descubren por la costa jurásica en Dorset o la costa de Yorkshire, donde muchos quedan expuestos por la erosión de los acantilados. Aquí en una ubicación interior es muy poco habitual”, afirmó el experto.

Rutland se encuentra a casi 50 kilómetros de la costa, si bien hace 200 millones de años la zona se encontraba cubierta por agua.