La Universidad de Oxford anunció hoy que ampliará a más de 10.000 personas la participación en los test de vacunas diseñadas para combatir el coronavirus.

También afirmó que incluirá entre ellas a adultos mayores de 70 años y a niños de edades comprendidas entre los 5 y los 12 años.

Esta universidad inició la primera fase de pruebas el pasado mes de abril con mil sujetos sanos menores de 56 años.

Los expertos del Instituto Jenner estiman que este estudio podría prolongarse entre dos y seis meses, dependiendo de cuántos individuos están expuestos al virus.

En concreto, los investigadores suministrarán a los participantes dosis de diferentes vacunas experimentales, como la «ChAdOx1 nCoV-19», para después comparar entre los grupos las diferencias entre un tratamiento y otro.

Las pruebas efectuadas en monos hasta la fecha indican que los animales inoculados con esta vacuna han desarrollado un cierto grado de protección ante la COVID-19, pero advierten de que estos resultados quizá no puedan trasladarse a humanos.

Prevén que, en caso de que el tratamiento funcione, podrían tener listas hasta un millón de dosis para el próximo septiembre.