Se eleva el juego de amenazas y represalias entre Estados Unidos y China. Luego del anuncio de Trump de imponer aranceles del 10 % a importaciones chinas por un valor de 200.000 millones de dólares, el gigante asiático respondió con sanciones a productos estadounidenses valoradas en 60.000 millones de dólares.

El presidente Donald Trump aseguró que China quiere impactar en los trabajadores industriales y en los granjeros para influir en las próximas elecciones legislativas, pues según Trump son ellos quienes se ven afectados con los aranceles y significaría una pérdida en el apoyo a su partido. 

El mandatario agregó que China se ha aprovechado por mucho tiempo de los Estados Unidos e insistió en que esto no volverá a suceder. Sin embargo, dejó abierta la puerta para que se negocie el fin de la guerra comercial. 

Pese a las continuas amenazas de ambas potencias, hasta ahora se han impuesto aranceles mutuos por 50.000 millones de dólares. Esta nueva tanda de gravámenes aplicará a partir del 24 de septiembre.