La liga de fútbol femenina estadounidense (NWSL) suspendió este viernes sus partidos del fin de semana en medio del escándalo originado por las denuncias de varias jugadoras contra un entrenador por coacción sexual.

El jueves, el inglés Paul Riley fue fulminantemente destituido como técnico del North Carolina Courage horas después de que fuera señalado por conducta sexual inadecuada por dos jugadoras, en una investigación publicada por el medio digital The Athletic.

Esta semana, y gran parte de esta temporada, ha sido increíblemente traumática para nuestras jugadoras y personal, y asumo toda la responsabilidad por el papel que he desempeñado. Lamento mucho el dolor que muchos están sintiendo“, dijo el viernes en un comunicado Lisa Baird, comisionada de la NWSL (National Women’s Soccer League).

 

Te puede interesar: California exigirá vacunación contra el COVID-19 para todos los estudiantes mayores de 12 años

 

 

 

Reconociendo ese trauma, hemos decidido no salir al campo este fin de semana para dar a todos un poco de espacio para reflexionar“, señaló.

Toda nuestra liga tiene mucho que sanar, y nuestras jugadoras se merecen algo mucho mejor“, agregó.

La comisionada aseguró que esta medida, decidida en colaboración con la asociación de jugadoras, es solo un primer paso “mientras trabajamos colectivamente para transformar la cultura de esta liga, algo que debería haberse hecho hace tiempo“.

 

Mira también: Crudas imágenes del joven imprudente que entró al corral de un tigre y terminó devorado

 

 

 

La jornada del fin de semana debía arrancar este viernes con un juego precisamente del North Carolina Courage en su cancha ante el Washington Spirit.

El fútbol femenino estadounidense sufrió una nueva sacudida el jueves con la publicación del artículo periodístico que daba a conocer los señalamientos contra Riley, de 58 años, por hechos presuntamente ocurridos en varios equipos y ligas a las que perteneció.

Riley, que ha negado las acusaciones, es el segundo entrenador de la NWSL destituido esta semana, después de que la liga rescindiera el contrato del entrenador del Washington Spirit, Richie Burke, tras otra investigación que revelaba acusaciones de abuso verbal y emocional.