El gobierno italiano decretó el estado de emergencia en Génova por 12 meses, tras el derrumbe del puente que causó 39 muertes, según indicó el primer ministro italiano, Giuseppe Conte.

La decisión fue anunciada al término de un consejo de ministros durante el cual adjudicaron un fondo de cinco millones de euros para la ciudad.

Conte decretó también una jornada de duelo nacional y confirmó que el gobierno va a revocar el contrato de concesión de las autopistas a la firma Autostrade, en un 30% propiedad de la familia Benetton.

El primer ministro, que estaba acompañado por los viceprimeros ministros Luigi Di Maio y Matteo Salvini, designará un comisario especial para la reconstrucción.

Se trata de las primeras medidas oficiales que toma el gobierno tras el dramático desplome del viaducto de la autopista de Génova.