El gobierno de Donald Trump sancionó a siete oligarcas y 17 funcionarios rusos, entre ellos el yerno del presidente Vladímir Putin, a quienes acusa de promover la «desestabilización» global.

En el mayor golpe hasta ahora del presidente, Donald Trump, contra la élite empresarial rusa, la Casa Blanca anunció medidas contra siete oligarcas, 17 funcionarios y 13 empresas rusas, destacando el carácter reformador de estas sanciones, que congelan sus activos bajo jurisdicción estadounidense.

“Queremos una relación positiva con el gobierno ruso, pero para que esto suceda, debe haber un cambio significativo en su comportamiento”, indicó Sarah Sanders, portavoz de la Casa Blanca.

Entre los amonestados se destacan varias personas cercanas al presidente, Vladimir Putin, como su exyerno, Kirill Shamalov, e incluso hijos de los amigos del mandatario, así como la estatal Rosoboronexport, la mayor exportadora rusa de armas que ha ganado millones de dólares con ventas al régimen del presidente sirio, Bashar al Assad, según Human RightsWatch.

Steven Mnuchin, secretario del Tesoro de Estados Unidos, justificó las acciones por las «acciones perversas de Rusia en todo el mundo», entre las que destacan la injerencia en las elecciones presidenciales de Estados Unidos y la venta de armas a Siria.