El Banco Nacional de Desarrollo de Venezuela [Bandes], y sus filiales Bandes Uruguay y al Banco Prodem de Bolivia, fueron sancionados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

Esta decisión, según información oficial, se adoptó «en respuesta al arresto ilegal» de Roberto Marrero, el jefe de despacho del líder opositor venezolano y presidente interino, Juan Guaidó.

Esta medida también afecta al Banco Bicentenario del Pueblo, de la Clase Obrera, Mujer y Comunas, y al Banco de Venezuela, dos de las principales entidades del sistema financiero venezolano.

Bandes, según el Departamento del Tesoro, «posee o controla» esas cuatro entidades financieras.

«El uso continuado del régimen de secuestros, torturas y asesinatos de ciudadanos venezolanos no será tolerado por los Estados Unidos ni por la coalición que se une detrás del presidente Guaidó. Roberto Marrero y otros presos políticos deben ser liberados de inmediato», indicó el secretario del Tesoro, Steven T. Mnuchin.

Asimismo, el funcionario norteamericano aseguró que el presidente Nicolás Maduro y sus facilitadores han «distorsionado el propósito original del banco, que fue fundado para ayudar al bienestar económico y social del pueblo venezolano».

Por su parte, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, señaló que el presidente estadounidense, Donald Trump, «está comprometido» con evitar que Maduro y «su régimen sigan robando los recursos y la riqueza de Venezuela para su beneficio personal, mientras que el pueblo de Venezuela sufre de falta de alimentos, medicamentos y energía y agua confiables».