Estados Unidos superó los 30 millones de casos confirmados por COVID-19 y suma 545.103 fallecidos, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.

Con sus más de 30 millones de infecciones, Estados Unidos sigue como el primer país del mundo en número de casos seguido de Brasil (12.130.019) e India (11.734.058).

California es ahora el estado más golpeado por la pandemia con 57.850 muertos, seguido por Nueva York (49.717), Texas (47.689), Florida (32.850), Pensilvania (24.874), Nueva Jersey (24.292) e Illinois (23.408).

 

 

 

Otros estados con un gran número de fallecidos son Georgia (18.660), Ohio (18.381), Massachusetts (16.970), Michigan (16.949), o Arizona (16.842).

En cuanto a contagios, California suma 3.647.866, le sigue Texas con 2.766.030, tercero es Florida con 2.021.656, Nueva York es cuarto con 1.816.518 e Illinois es quinto con 1.227.607.

 

 

 

El balance provisional de fallecidos (545.103) supera con creces la cota más baja de las estimaciones iniciales de la Casa Blanca, que proyectó en el mejor de los casos entre 100.000 y 240.000 muertes a causa de la pandemia.

El nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pronosticó que en total morirán más de 600.000 personas en el país a causa del virus.

 

 

 

Por su parte, el Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, en cuyos modelos de predicción de la evolución de la pandemia se fija a menudo la Casa Blanca, calcula que para el 1 de julio habrán muerto unas 596.000 personas.

En lo que a vacunas se refiere, unos 85,5 millones de personas (un 25,7 % de la población) han recibido al menos una dosis, de las cuales 46,4 millones (14 %) están ya completamente inoculadas.