Fuerzas policiales dispersaron este viernes a un grupo de personas que se concentraron frente al Congreso, en el centro histórico de Asunción, capital de Paraguay, para protestar por la gestión del Gobierno ante la pandemia. La multitud exige la renuncia del presidente Mario Abdo Benítez.

Los antidisturbios hicieron uso de gases lacrimógenos y, según algunas fuentes, de balines de goma contra los reunidos, ciudadanos autoconvocados que se estaban manifestando de forma pacífica.

Según la Policía, que estaba resguardando con un gran despliegue el perímetro del Congreso, los agentes respondieron de esa forma después que algunos de los manifestantes intentaran rebasar esa barrera.

Otra fuente policial señaló que algunos de los manifestantes habrían arrojado piedras a los agentes.

Vea también: Van 239.851 vacunas aplicadas contra el COVID-19 en Colombia

La convocatoria se realizó a través de las redes sociales para demostrar rechazo ante el Gobierno en la gestión del coronavirus.

Ello después que esta semana el gremio de enfermeros y familiares de pacientes realizaron protestas para denunciar la falta de insumos y de materiales médicos en los hospitales públicos.

Tras esas expresiones se produjo esta mañana la renuncia del ministro de Salud, Julio Mazzoleni, tras reunirse con Abdo Benítez.

Otra de las decepciones ciudadanas se refiere a la demora de la llegada de las vacunas, que de momento se limitan a las 4.000 dosis de la Sputnik V que ya han sido aplicadas, aunque solo a trabajadores sanitarios.

Conozca más: ¿Qué viene en el caso de Álvaro Uribe Vélez?

Mazzoleni admitió que no podía dar fechas exactas de la recepción del millón de vacunas rusas ya negociado, así como de los 4,3 millones de dosis acordadas con el mecanismo Covax.

Paraguay, de siete millones de habitantes, suma unos 3.200 fallecidos y más de 160.00 casos de coronavirus.