Los griegos tienen que respetar un nuevo confinamiento desde este sábado, como ya ocurre en varios países de Europa, donde los muertos por covid-19 superan los 300.000, mientras en Estados Unidos, que volvió a registrar un récord de contagios, Joe Biden prometió actuar contra el virus desde «el primer día», si llega a la Casa Blanca.

Las calles de Atenas, que el viernes vivieron una especie de desesperado frenesí previo al confinamiento, amanecieron silenciosas. En el corazón comercial de la capital, solo se escuchaba el barullo de los servicios de limpieza desinfectando plazas y calles.

Los únicos lugares donde se sentía un poco de vida era en las peluquerías, que seguirán abiertas este fin de semana para hacer frente a una altísima demanda registrada desde que se anunció oficialmente el confinamiento.

«Era como si estuviera vendiendo papel higiénico», bromeaba Loukas, un peluquero del vecindario de Peristeri. «Desde el jueves, el teléfono sonó todo el rato y somos un salón pequeño, con dos peluqueros. El jueves atendimos a 25 clientes, el viernes a 20 y tenemos 25 citas para este fin de semana», explicó a la AFP.

Antes de salir de su domicilio, los griegos deben indicar por mensaje de texto el motivo y la hora de salida y esperar la luz verde de las autoridades, a través del mismo sistema. Grecia se une así a los países europeos que han aumentado sus restricciones, como Francia, Reino Unido, Irlanda o Italia.