La ola de frío siberiano tiene a Europa congelada. 80 personas han muerto por las bajas temperaturas que oscilan entre los 35 y 40 grados bajo cero.

Los que han llevado la peor parte son los inmigrantes y refugiados que enfrentan el frío a la intemperie, o en carpas de campaña, y tienen que improvisar fogatas para coger un poco de calor. La ONU ya hizo un llamado para mejorar sus condiciones porque en los próximos días la situación se puede agravar pues se prevé que la temperatura bajará más.

El Danubio, el río más largo de la Unión Europea, ha cerrado su tráfico fluvial porque está congelado a su paso por Serbia, Hungría y Bulgaria. También el canal del Bósforo. Además de esos pasos otros siguen bloqueados como el que une al centro y al sur de Italia. Las vías y pasos de tren por otras zonas europeas siguen con trastornos en rutas y horarios. Los colegios no han comenzado las clases del 2017.

Cientos de vuelos se cancelan cada día. Según la Organización Meteorológica Mundial esta ola de frío, la más inclemente en más de medio siglo seguirá afectado a los europeos unas semanas más.

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