En sus memorias que aún no han salido a la luz, el exdirector del FBI James Comey compara el liderazgo ejercido en la Casa Blanca por el presidente estadounidense, Donald Trump, con el de las organizaciones mafiosas que combatió en sus años como fiscal.

Medios de EE. UU. adelantaron hoy partes de las memorias del exdirector del FBI James Comey, tituladas “A Higher Loyalty”, “Una Lealtad Superior”, una prueba guiño evidente de la “lealtad” que el exdirector del FBI, asegura que Trump le exigió, antes de despedirlo hace casi un año.

Según narra Comey en su libro: “El círculo silencioso de asentimiento. El jefe en completo control. Los juramentos de lealtad. La mentira sobre todas las cosas, grandes y pequeñas, al servicio de algún código de lealtad que pone a la organización por encima de la moral”, son el modelo con el que gobierna Trump y todo ello, le recuerda su carrera como fiscal antimafia en Nueva York.

En “A Higher Loyalty”, Comey también relata una obsesión del presidente Trump con un polémico informe de un espía británico, en el señala que en 2013 Trump contrató a varias prostitutas rusas en Moscú para protagonizar una escena escabrosa, según la cual, le ordenó a las prostitutas que orinaran en el colchón de la misma suite presidencial, en la que se habían hospedado Barack Obama, y la primera dama, Michelle Obama, durante una visita a Moscú.

El exdirector del FBI asegura que Trump le habló sobre este episodio de las prostitutas, al que se refería como “el asunto de la lluvia dorada” en al menos cuatro ocasiones. Sin embargo, el hecho no se pudo ni corroborar, ni negar, algo que preocupa aún más al mandatario estadounidense.