Más de 100 personas murieron, más de 4.000 resultaron heridas y cientos de miles se quedaron sin techo tras las dos enormes explosiones ocurridas en Beirut, capital del Líbano, en donde también se destruyó el principal silo de granos de ese país, lo que disminuye drásticamente sus reservas, que podrían durar menos de un mes, afirmó el ministro de Economía.

“Todo el trigo almacenado en el deposito estaba “contaminado” y no podía usarse “, aseguró el ministro de Economía, Raoul Nehme, el cual dijo que hay suficiente para cubrir las demandas inmediatas, pero se debe importar más trigo.

El silo de la capital libanesa era capaz de almacenar 120.000 toneladas de grano y el 85 % de los granos de la nación se encontraban allí.

Así pues, el Líbano transferirá cuatro buques que transportan 25,000 toneladas de harina al puerto de Trípoli, dijo un funcionario del Ministerio de Economía.

La potencia de estas explosiones, que se consideran accidentales, hizo que los sensores del Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS) lo registraran como un sismo de magnitud 3,3. Y su onda de choque se sintió hasta en la isla de Chipre, a más de 200 kilómetros de distancia.