El expolicía Derek Chauvin dio este viernes sus condolencias a la familia del afroamericano George Floyd, por cuyo asesinato fue hallado culpable por un jurado en abril pasado.

“Habrá información en el futuro que podría ser de interés y espero que les dé, de alguna manera, paz mental”, dijo Chauvin, dirigiéndose a la familia de Floyd, en la sesión final de su juicio en un juzgado de Mineápolis.

Tras sus breves palabras, la sesión entró en un breve receso antes de la lectura de la sentencia.

 

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Estas son las primeras palabras que se escuchan de Chauvin en el juzgado después que se negara a declarar durante el juicio que duró seis semanas entre marzo y abril pasado.

Chauvin habló después que la familia de Floyd, la Fiscalía, la defensa y su propia madre ofrecieran unas palabras en esta sesión, antes de escuchar la sentencia.

El exagente permaneció en todo momento sentado en el banquillo de los acusados llevando una mascarilla contra la COVID-19, y cuando todos terminaron de hablar se acercó al estrado y se quitó el tapabocas para dar su declaración.

El expolicía fue declarado culpable por un jurado en abril de asesinato involuntario en segundo grado, penado con hasta 40 años de cárcel; asesinato en tercer grado, con una condena máxima de 25 años; y homicidio involuntario en segundo grado, que acarrea hasta 10 años de privación de libertad.

 

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El cargo de asesinato involuntario en segundo grado sostiene que Chauvin agredió a Floyd con su rodilla, lo que causó su muerte de manera no intencionada. La acusación de asesinato en tercer grado dice que el entonces policía actuó con “mente depravada” y el de homicidio involuntario indica que Floyd falleció por la “negligencia culpable” de Chauvin.

Así pues, el expolicía Derek Chauvin fue condenado este viernes a 22 años y medio de cárcel por el asesinato del afroestadounidense George Floyd, en un hecho que desencadenó una ola de protestas y disturbios raciales en EE. UU. no vista desde el asesinato de Martin Luther King a finales de la década de 1960.