Las escuelas Citrus Grove Middle School y Citrus Grove Elementary fueron cerradas bajo cerco policial como precaución, y el equipo SWAT y el resto de autoridades en Miami pidieron alejarse del área luego de responder a una denuncia por una supuesta situación de rehenes, en un club de la zona conocida como la pequeña Habana. 

Las primeras informaciones apuntaban a que las personas fueron atrincheradas por uno de los gerentes del local, que no respondía los teléfonos ni a las solicitudes de las autoridades para hablar. 

La Policía señaló que una mujer informó del robo de su celular fuera del Joseph Club, y cuando llegaron los agentes, ella indicó que alrededor de 12 personas estaban secuestradas en el interior. 

El equipo SWAT abrió la puerta del club para que su equipo de negociación contactara con el gerente o los rehenes, pero finalmente la Policía de Miami informó en su cuenta de Twitter que tras concluir la búsqueda en las instalaciones, determinó que el edificio estaba despejado y que nadie estaba dentro. 

La mujer que declaró sobre la supuesta situación de rehenes fue detenida para ser interrogada. La calle ya fue reabierta.