El féretro de George Floyd llegó a una iglesia el lunes en Houston para un memorial público final, tras perder la vida a manos de la policía en Minneapolis.

Hecho que provocó protestas en todo el mundo contra del racismo, así como llamados a reformar la policía en Estados Unidos.

Este acto religioso se lleva a cabo mientras Derek Chauvin, el expolicía que asesinó a Floyd al asfixiarlo con su rodilla en el cuello, espera rendir indagatoria en el juicio que definirá su sentencia.