El ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, presentó este martes un paquete de ayuda de 45.000 millones de euros para las empresas y los trabajadores ante la crisis del coronavirus, que conducirá a una recesión este año.

El funcionario, en una entrevista a la emisora RTL, indicó que su Gobierno va a modificar las previsiones de sus presupuestos, que ahora calcula que el producto interior bruto (PIB) caerá un 1 %, y eso «es una cifra provisional».

«El choque será violento», admitió después de poner en perspectiva la situación en Francia con la del conjunto de la zona euro, que «también estará en recesión», y de advertir de que «la guerra económica y financiera será duradera».

Le Maire destacó que los 45.000 millones de euros de ayudas se suman a las garantías del Estado francés de 300.000 millones de euros para créditos a las empresas y al billón de euros en garantías europeas a los préstamos bancarios.

El objetivo es que la economía pueda «arrancar muy fuerte cuando la epidemia del coronavirus quede detrás».

El ministro aprovechó para pedir a la población que no hagan acopio de productos en las tiendas «como si mañana tuviera que haber escasez. No la habrá salvo si todo el mundo se precipita para acumular reservas. También es inútil acumular reservas de dinero en efectivo».

Estos anuncios llegan después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, hubiera anunciado el lunes por la noche el confinamiento obligatorio en Francia a partir de las 12:00 de la medianoche (hora local) de este martes en nombre de la «guerra» contra el Covid-19.