La costa este de Estados Unidos y Canadá sigue provocando estragos por la ola de frío ártico, que dejó temperaturas muy por debajo de la media y afectó el tráfico aéreo.

Este fin de semana, el termómetro marcó en Nueva York -10°C, aunque la sensación térmica era mucho más baja. Los pocos ciudadanos que se aventuraban a salir a la calle lo hacían envueltos en varias capas de ropa para soportan el ambiente gélido.

Más de 2.500 vuelos seguían retrasados en la región por el “ciclón bomba”, según el sitio Flightaware, complicando el tráfico aéreo tras una semana con miles de cancelaciones.

En el estado de New Hampshire, las temperaturas rozaron los -38°C.

En Canadá, que sufre la ola el frío ártico desde hace dos semanas, los fuertes vientos y la nieve obligaron a cortar varias carreteras principales al este de Quebec y de Nuevo Brunswick.

La costa de Quebec también se vio afectada por las inundaciones provocadas por la subida de la marea.

Los servicios de meteorología mantuvieron la alerta por frío extremo en casi toda la mitad este de Canadá, con sensaciones térmicas cercanas a los -50°C en el norte de Ontario y de Quebec.

Europa también sufre las condiciones de frio extremo, pues un temporal de lluvia y vientos helados afecta a gran parte de España y ha dejado decenas de kilómetros de carreteras cortadas en el centro del país por una gran nevada, con miles de personas atrapadas durante 18 horas en la autopista de peaje AP-6 y la ciudad de Ávila aislada para circular hacia y desde Madrid.

El invierno extremo también tocó a Nepal, donde al menos 11 personas, entre ellas un bebé, murieron durante la última semana, en su mayoría pertenecientes a familias de bajos recursos, por las bajas temperaturas.

Las muertes se produjeron durante la última semana en la región de Tarai, en el sur del país, “donde las olas de frío afectan más a la población”, indicó un portavoz del Ministerio de Interior, Narayan Prasad Sharma Duwadi.

Redacción Internet – CM&