El Gobierno británico aseguró que es «altamente probable» que Rusia esté detrás del envenenamiento del exespía ruso Serguéi Skripal y su hija, quienes siguen en estado grave en el hospital.

La primera ministra, Theresa May aseguró en una dura intervención en el Parlamento, que Moscú debe explicar su implicación en el ataque y de confirmar sus sospechas interpretará este como un ataque «directo» contra el Reino Unido

May también destacó que la sustancia usada en el envenenamiento es del tipo «Novichok», un químico que Rusia ha fabricado en el pasado y que seguiría produciendo.

O bien, este fue un acto directo del estado ruso contra nuestro país o el Gobierno ruso perdió el control sobre un agente neurotóxico potencialmente catastrófico y permitió que llegara a manos de otros

sostuvo.

La respuesta del presidente ruso, Vladimir Putin, fue contundente.

“Lleguen al fondo de las cosas primero, luego discutiremos al respecto”, dijo Putin.

Las autoridades recomendaron a más de 500 personas que estuvieron en la pizzería y el pub que visitó Skripal, antes de caer inconsciente, que laven sus pertenencias para evitar exposición al agente químico, en caso de que hubieran resultado contaminadas.