Teniendo en cuenta que ya ascienden a más de 80 mil las personas contagiadas de coronavirus en el mundo, además de las alertas que ha hecho la Organización Mundial de la Salud (OMS, por sus siglas), ahora empiezan a desprenderse distintos factores que no solo van de situaciones básicas como el saludo, sino también el racismo contra las personas asiáticas.

Este fue el caso de un estudiante de 23 años de Singapur, identificado como Jonathan Mok, que mientras caminaba por Oxford Street en Londres, escuchó gente gritando. Era la noche del lunes y justamente, antes de lanzarle un puño, la persona exclamó «coronavirus».

De acuerdo con BBC, al describir el ataque, el joven contó que «de repente, el primer puño me golpeó en la cara y me tomó por sorpresa». Su rostro estaba «explotando con sangre» por el ataque, que lo dejó «aturdido y conmocionado».

Facebook Jonathan Mok

Luego del ataque, el estudiante fue llevado a un hospital donde le dijeron que tiene múltiples fracturas en su rostro y podría requerir cirugía reconstructiva.

¿Un ataque solo por ser asiático?

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El joven asiático señaló que se trataba de un grupo de unos cuatro o cinco hombres y una mujer y luego del ataque alcanzó a escuchar «no quiero tu coronavirus en mi país», según reporta el Diario Independent de Reino Unido.

El joven de Singapur ha vivido durante los últimos dos años en Londres mientras hace sus estudios en el University College London, y añadió en su publicación: “El racismo no es estupidez, el racismo es odio. Los racistas constantemente encuentran excusas para exponer su odio, y en este contexto actual del coronavirus, han encontrado otra excusa más«.

«Creo que es una lástima que tales experiencias contaminen la imagen de esta hermosa ciudad con tanta gente agradable», agregó Mok.

Según información revelada por la policía en los últimos días, ya se tienen identificadas a cuatro personas que estarían involucradas en este acto racista.

 

Crédito: UK METROPOLITAN POLICE SERVICE

Fotos: UK METROPOLITAN POLICE SERVICE

La detective sargento Emma Kirby, quien es el oficial a cargo del caso, dijo que el ataque dejó a la víctima «sacudida y herida».

«No hay lugar en nuestras calles para este tipo de comportamiento violento y estamos comprometidos a encontrar a los perpetradores», dijo.