El opositor Juan Guaidó prometió intensificar la presión en las calles para sacar del poder al presidente Nicolás Maduro, tras ser despojado de su inmunidad parlamentaria y quedar bajo amenaza de arresto por haberse proclamado mandatario interino.

«Eso no nos va a detener en el camino y por eso el 6 de abril vamos (…) a dar una gran demostración de organización, movilización y avance al cese definitivo de la usurpación», dijo Guaidó a periodistas, refiriéndose a manifestaciones convocadas para ese día.

La oficialista Asamblea Constituyente, que rige el país con poder absoluto, le quitó el fuero el martes, pero el jefe del Parlamento de mayoría opositora desconoce la decisión alegando que ese órgano es ilegítimo.

Aunque no existe orden de detención, Guaidó no descarta que pueda terminar preso, una posibilidad que espera enfrentar, además, con el apoyo de los más de 50 países -encabezados por Estados Unidos- que lo reconocen como presidente encargado.

«El camino de la transición empezó», sostuvo el diputado, quien este miércoles canceló a última hora un acto en la barriada caraqueña de Petare por «razones de agenda», según su equipo.

Empeñado en quebrar el principal sostén de Maduro: los militares, el diputado les lanzó un desafío: «Quiero saber quién de las Fuerzas Armadas o de los cuerpos de seguridad se va a prestar para secuestrar al presidente de la República».

«Démosle el tiempo necesario a la justicia, para que la justicia actúe, nadie debe desesperarse», afirmó Diosdado Cabello, presidente de la todopoderosa Constituyente, durante su programa de televisión este miércoles.jas de la entrada del jardín.