Desde la plaza Alfredo Sadel de las Mecerdes, en Caracas, el presidente Interino de Venezuela, Juan Guaidó, se dirige a una multitud de personas que se congregaron en apoyo ante la posibilidad de que sea detenido.

Llamó a una reunión mañana con varios sindicatos y a una manifestación callejera el próximo sábado en contra de la «dictadura» de Nicolás Maduro.

“A pesar de las amenazas, a pesar de los grupos armados que desplegaron en la frontera, aquí estamos y estamos más unidos que nunca y más fuertes que nunca, con la mirada en el futuro”, dijo Guaidó tras su arribo de una gira por Latinoamérica.

El mandatario interino se refirió a dos elementos fundamentales para sellar la transición en Venezuela; la unión y la movilización.

Frente a miles de simpatizantes en Caracas, el líder del antichavismo encabezó su primer acto público una hora después de volver a Venezuela tras una gira que lo llevó por Colombia, Brasil, Paraguay, Argentina y Ecuador; donde fue recibido con honores de jefe de Estado y afirmó que dos empresas que fueron expropiadas se pusieron a disposición de volver a invertir en Venezuela y generar empleo.

Hasta el momento ni la Fiscalía, ni el Supremo, ni ninguno de los altos dirigentes de la llamada revolución bolivariana se ha pronunciado sobre el inminente regreso de Guaidó, pero su círculo más cercano considera que es «real» la amenaza de la detención.