El secretario general de la ONU, António Guterres, manifestó este miércoles su preocupación tras el ataque contra el exespía ruso Sergei Skripal y su hija y condenó cualquier uso de agentes nerviosos y otras armas químicas.

El funcionario, a través de un portavoz, señaló que la utilización de agentes nerviosos es «inaceptable» y que, si el responsable es un Estado, supondría «una seria violación de la legislación internacional».

De acuerdo a Haq, la ONU está preocupada por la información llegada desde el Reino Unido y desea una rápida recuperación a las personas afectadas por el supuesto ataque.

«Aunque Guterres no está en posición de atribuir responsabilidad, condena firmemente el uso de cualquier agente nervioso o arma química», aseguró a medios de comunicación el portavoz Farhan Haq.

Las autoridades británicas tienen previsto informar hoy al Consejo de Seguridad de la ONU de los detalles del caso, después de anunciar la expulsión de 23 diplomáticos rusos en respuesta.

La primera ministra británica, Theresa May, dijo ante el Parlamento que Rusia ha reaccionado «con un completo desprecio» ante la «gravedad» del incidente ocurrido el pasado día 4, pese a que este país les ofreció una «oportunidad» de que proporcionaran una explicación.

El anuncio de May llega después de que Moscú ignorara el plazo límite fijado por el Ejecutivo de Londres para que diera explicaciones, antes de la pasada medianoche, a cómo un agente nervioso militar de fabricación rusa envenenó al exagente, de 66 años, y a su hija, de 33, que siguen en «estado crítico».

El Kremlin ha respondido «con sarcasmo, menosprecio y resistencia» ante lo sucedido y su respuesta «ha demostrado un completo desprecio por la gravedad de estos acontecimientos».