Las imágenes de una ballena jorobada muerta que fue encontrada en un manglar en la isla brasileña de Marajó, situada en el estado amazónico de Pará, le han dado la vuelta al mundo.

Según pudo establecer la ONG Instituto Bicho D’Agua, el animal supuestamente fue arrastrado por la fuerte marea que azotó la región.

El cetáceo, de ocho metros de longitud, encalló la semana pasada en medio de un manglar rodeado de árboles de hasta 30 y 40 metros de altura, según explicó Renata Emin, presidenta del Instituto dedicado a la conservación de marina.

Los especialistas creen que la cría de ballena se perdió y acabó muriendo debido a la dificultad de encontrar alimentos, lo que hizo que fuera arrastrada hasta el frondoso manglar, situado a unos 15 metros de la playa.

Los expertos intentan descubrir cómo el animal fue a parar hasta la costa del estado de Pará, ya que no entra en la ruta de las poblaciones de ballenas del Atlántico Norte y el Atlántico Sur, explicó la investigadora Emin.