Un equipo de científicos ha usado un enfoque de modelización para reconstruir la dinámica de la COVID-19 entre el 1 de enero y el 8 de marzo.

Calculan que hasta el 87 % de los casos en Wuhan podrían haber pasado desapercibidos, lo que apunta el papel clave de los asintomáticos en la propagación.

Los modelos también dicen que si las restricciones se levantan después de 14 días a partir del primer día sin casos de coronavirus notificados, las posibilidades de que la enfermedad reaparezca serán muy altas (hasta del 97%), debido precisamente a los casos no detectados.

Las infecciones no detectadas pueden incluir a personas asintomáticas, presintomáticas o a aquellas con síntomas leves, que probablemente tuvieron «un papel importante» en la rápida propagación de la enfermedad.

Además, podrían dar lugar a un resurgimiento de las infecciones si se levantan las restricciones demasiado pronto, advierten los científicos.

Chaolong Wang, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong y sus colegas estudiaron la dinámica de la transmisión del brote de COVID-19 en Wuhan y evaluaron el impacto de las intervenciones utilizando datos de 32.583 casos confirmados en el laboratorio desde el 8 de diciembre de 2019 hasta el 8 de marzo de 2020.

Su análisis revela que la tasa inicial de transmisión fue muy alta, con una cifra de reproducción (R0) estimada de 3,54 en el primer período, que se redujo a alrededor de 0,28 al final del período de estudio.

Publicidad

Este hallazgo sugiere que las progresivas y multifacéticas intervenciones de salud pública que se pusieron en marcha entre finales de enero y marzo de 2020 redujeron el número de infecciones totales en Wuhan en un 96 % para el 8 de marzo.

Las intervenciones de salud pública, como la cuarentena y el distanciamiento social, parecen ser una forma eficaz de bloquear la transmisión de los casos no detectados y controlar el brote, apuntan los autores, aunque destacan que se necesitan nuevas investigaciones para confirmar estas estimaciones.