Lorena y 30 invitados festejaron que la tía volvía de España por vacaciones. Días después comenzó la tragedia. La familia se enteró por televisión que en su casa se había presentado el «caso cero» del nuevo coronavirus en Ecuador.

«Mi tía nunca viajó a ningún lado, no tuvo tiempo. Desde que llegó estaba delicada de salud. Nos comentó que durante el viaje había sentido un poco de fiebre y que mucha gente, en el vuelo, venía tosiendo», dice Lorena.

La mujer aceptó hablar con la AFP bajo reserva de su identidad y la de sus allegados.

Se trata de una profesora de 33 años que vive en la localidad costera de Babahoyo, relató los días difíciles posteriores a la fiesta.

El 22 de febrero, su tía materna de 71 años, fue hospitalizada en la cercana Guayaquil, actual epicentro de la pandemia en Ecuador.

Se enteraron por la televisión

El 1 de marzo, aislados, vieron por televisión que la entonces ministra de Salud Catalina Andramuño, hablaba de cinco casos más en una rueda de prensa. «Éramos nosotros», dice Lorena.

«Nunca el ministerio de Salud tuvo la delicadeza de venir y decirnos a nosotros primero, antes que emitir esos resultados por los medios de comunicación. Lo vimos por televisión y no tuvimos la ayuda necesaria por parte del ministerio», lamenta.

La tía murió el 13 de marzo. Su madre de 66 años, un hermano de 36 y Lorena lograron recuperarse.

Su padre de 68 años de edad, es diabético y tiene una pierna amputada. Está luchando todavía contra la enfermedad en casa, al igual que un hijo de la fallecida. En total son una docena del núcleo familiar contaminados. 

Ecuador cuenta cerca de 1.600 contagios y 36 muertos.