La comunidad LGBT en India celebra la despenalización de la homosexualidad por la Corte Suprema de esta nación, lo que constituye un histórico paso hacia la igualdad de los derechos de sus ciudadanos.

En decisión unánime, los cinco jueces de la Corte Suprema consideraron  inconstitucional un viejo artículo que condena las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo.

Según el Código Penal indio, que data de la era colonial británica, la homosexualidad podía ser castigada hasta con cadena perpetua. Pero, de hecho, las condenas por relación entre personas del mismo sexo eran raras.

Esta disposición «se había convertido en un arma de acoso contra la comunidad LGTB», declaró el presidente de la corporación, Dipak Misra.

El Artículo 377 de Código Penal, objeto de una larga batalla judicial en los últimos 20 años, prohibía «cualquier relación carnal contra el orden de la naturaleza».

Durante los debates, el gobierno nacionalista indio de Narendra Modi, conservador en temas sociales, optó por no tomar una posición en este tema y dejó que la justicia decidiera sobre la despenalización de la homosexualidad.

India se convierte así en el estado 124 del mundo, en el que los actos homosexuales no son criminalizados, según datos de la Asociación internacional de personas lesbianas,  gays, bisexuales, trans e intersexos.