Con una huelga y cientos de marchas y concentraciones en toda España, el movimiento feminista confía en repetir este viernes el éxito del año pasado con motivo del Día Internacional de la Mujer, y seguir impulsando una causa convertida en batalla política, a siete semanas de las legislativas del 28 de abril.

«Si paramos nosotras, se para el mundo». Con este lema, los grandes sindicatos, Comisiones Obreras (CCOO) y UGT, han convocado paros de dos horas por turno, mientras que los minoritarios, como CGT y CNT, llaman a una huelga de 24 horas.

Por la tarde están previstas marchas en pueblos y ciudades, pero ya desde esta mañana miles de personas participaron en distintas protestas por todo el país.

«Este movimiento no tiene marcha atrás», dijo Victoria Amírola, una florista de 58 años que trabaja en Madrid, donde está prevista una gran marcha a las 7 p.m. hora local.

«Llevamos una vida aguantando un montón de humillaciones y de vejaciones, tanto en el trabajo como en la educación. De más pequeñas no se nos incentiva hacia carreras científicas o tecnológicas, por ejemplo», abundó la huelguista Marta Horcas, una diseñadora gráfica de 30 años.

El objetivo es repetir el histórico éxito del año pasado, cuando millones de personas participaron en una inédita huelga feminista y en las marchas del 8 de marzo en España.

Unai Sordo, secretario general de CCOO, auguró ya desde el mediodía que «2019 va a marcar otro hito histórico», y aseveró que el seguimiento de los paros «es similar, si no superior» al año pasado.

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Desde marzo de 2018 ha habido un cambio de gobierno en España, materializado en un gabinete socialista con más mujeres que hombres, y el feminismo, desde distintos enfoques, se ha consolidado como un tema político de primer orden.

Sin embargo, el país acusa una brecha salarial del 14,2% entre hombres y mujeres (dos puntos por debajo de la media europea) y la violencia machista sigue matando a mujeres: 47 el año pasado, y al menos 975 en total desde 2003.

«Hace falta que a las mujeres se nos vea, porque hay mucho trabajo que hacer todavía» y «el poder real no está en las mujeres», dijo la conservadora Ana Pastor, presidenta de la cámara baja del Parlamento.

Grandes personalidades se incorporaron a la huelga, como la alcaldesa de Madrid, la izquierdista Manuela Carmena, la periodista Pepa Bueno, presentadora matinal de la radio Cadena SER, o las reporteras del diario El País.