Luego del informe encargado por la Iglesia y elaborado por varias universidades alemanas en el que se documentan 3677 casos de abusos sexuales, el cardenal de Munich, Reinhard Marx, pidió perdón por haber ignorado esta problemática y, según sus palabras, haber mirado durante años hacia otro lado.

Agregó que no haber escuchado a las víctimas es una situación que «pasa factura» y es por esa razón que se ha perdido la confianza en la institución.

Sus palabras se asemejan a las del papa Francisco, quien reconoció que la corrupción y los abusos sexuales están alejando a los jóvenes de la Iglesia católica.

Los abusos en Alemania fueron cometidos por 1670 religiosos desde 1946 hasta 2014; la mayoría de las víctimas eran varones menores de 13 años.