Todas las iglesias de la diócesis de Roma estarán cerradas hasta el próximo 3 de abril con el objetivo de ayudar a detener la pandemia de COVID-19, anunció este jueves el cardenal italiano Angelo De Donatis, obispo vicario de Roma.

«Hasta el viernes 3 de abril de 2020, el acceso a las iglesias» de Roma y, de una manera «general, a los locales de culto habilitados al público, quedan prohibidos a todos los fieles», señaló en un comunicado de prensa monseñor De Donatis.

Aunque las misas, así como cualquier otra reunión de personas ya habían sido prohibidas, las iglesias permanecen abiertas a los fieles que quieran acceder a orar en ellas.