El rumbo que tomará la economía Argentina causa gran temor por el posible impacto negativo que enfrentaría la industria, el empleo y el bolsillo de los consumidores, tras las nuevas medidas anunciadas por el presidente Mauricio Macri.

En un intento por equilibrar sus finanzas, el gobierno de Macri cobrará un impuesto del 12 % a todas las exportaciones, lo que representa un golpe directo a la productividad del sector agrícola argentino, especialmente a la industria del aceite y los cereales.

La administración realizará un fuerte recorte del gasto público, que tendrá un importante impacto en el bolsillo de los argentinos a través de la eliminación de subsidios al transporte y la electricidad.

La Confederación General del Trabajo, la mayor central obrera de Argentina, criticó con dureza el anuncio de una reducción del gabinete de Macri y advirtió que no tolerará despidos por los efectos que provocará la reconversión en simples secretarías  de algunos ministerios, que de momento continúan con las mismas personas al frente de las carteras.

Entretanto, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, presentará al fondo monetario internacional el paquete de medidas en un intento por convencer al organismo de que el plan económico argentino sigue siendo viable y así renegociar los desembolsos de ayudas financieras previstos para los próximos dos años.