Tensión máxima en Medio Oriente a solo tres semanas de las elecciones en Israel, tiempo durante el cual el primer ministro Benjamín Netanyahu busca desestabilizar la región para garantizar un triunfo político el próximo 17 de septiembre.

La posibilidad de un pronto cara a cara entre los presidente de Estados Unidos e Irán, Donald Trump y Hassan Rohani, vislumbrado en Francia, parece dejar solo a Netanyahu, al tiempo que también parece forzarlo  a prender una nueva guerra en la región.

Los ataques de este fin de semana en Damasco y Beirut, Israel sumó una nueva violación de la soberanía libanesa luego que un dron espía se adentró esta madrugada en el espacio aéreo de El Líbano desde las Granjas de Sheeba ocupadas por (Israel).

El aparato agresor llevó a cabo operaciones de reconocimiento y espionaje en los territorios ubicados en el sur del Líbano y luego regresó a su base en los territorios ocupados palestinos.

El presidente Michel Aoun calificó de declaración de guerra los incidentes con drones y aviones de combate israelíes que violaron la soberanía nacional.

«Somos un pueblo que quiere la paz, pero no aceptamos amenazas de nadie», agregó, según un comunicado de la Presidencia.

Por su parte, el primer ministro libanés Saad Hariri, se reunió con los embajadores y jefes de misión de los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, ante quienes advirtió que «Cualquier ataque puede convertirse, en una espiral de violencia, cuyo alcance nadie puede predecir».

Publicidad

Desde Teherán, el presidente de Irán, Hassan Rouhani, fue claro en advertir que su país no se sentará a negociar con Estados Unidos el acuerdo nuclear, hasta tanto el Gobierno Trump no levante las sanciones  contra el país persa, las cuales calificó de injustas e ilegales.

«Cualquier cambio en nuestra conducta hacia los que imponen sanciones contra nuestro pueblo y ejercen el terrorismo económico, comienza  cuando ellos anuncien que abandonarán esa actitud y se alejen  del camino incorrecto (…) Además deben reconocer oficialmente nuestra revolución, nuestro sistema político y los derechos de nuestro pueblo (…) Mientras Washington mantenga sus sanciones no daremos un paso hacia un cambio serio en las relaciones con Estados Unidos», dijo el presidente Iraní

Rouhani expresó que la República Islámica usará tanto la diplomacia, como la resistencia y la fuerza para salvaguardar los intereses de la nación persa.

El presidente fue claro en advertir que Irán no quiere fabricar la bomba atómica, porque así quedó decretado a través de la fatua (orden religiosa de obligatorio cumplimiento) decretada por el líder de la revolución islámica el ayatollá Alí Jamenei.

«Nosotros hemos dicho que no buscamos tener una bomba atómica y eso se debe a nuestra ética, nuestra fe, a las decisiones de nuestra seguridad y a la orden  de nuestro máximo líder, si es verdad que eso es precisamente lo que le preocupa a Washington», fueron las palabras de Rohani en un acto público en Teherán.

Rouhani dijo que Irán está dando una nueva “oportunidad al diálogo y a la diplomacia”.

Mientras llegan las elecciones en Israel, el primer ministro Benjamín Netanhayu, parece vivir sus días más complicados; no tiene asegurada la victoria electoral y el presidente Trump, podría presentar su plan de paz regional para palestinos e israelíes antes del 17 de septiembre fecha de los comicios, un hecho que sin duda dejaría más acorralado a Netanyahu

Willam Parra