Al arribar al Gran Palacio del Pueblo, donde se lleva a cabo la sesión legislativa de la Asamblea Nacional Popular, la gran reunión anual de la jerarquía china, el presidente chino Xi Jinping fue recibido en medio de aplausos por los 2.980 diputados.

Este cuórum será el encargado de aprobar el domingo 11 de marzo la eliminación de una frase de la Constitución que establece que el jefe de Estado y su número dos permanecerán en el cargo no más de dos mandatos consecutivos.

Durante su discurso, en el cual presentaba los objetivos económicos del año, el primer ministro chino, Li Keqiang, exaltó reiteradamente el nombre de Xi, resaltando la importancia de su pensamiento para una nueva era socialista.

El discurso de Keqiang es el preámbulo de una victoria cantada para Xi, para quien esta semana desaparecerán oficialmente los límites temporales a su mandato, reforzando su poder hasta niveles que no se veían desde Mao Zedong.