Interpol rechazó una orden de captura contra el expresidente Evo Morales al considerar que los delitos de sedición y terrorismo que se le acusan tienen una connotación política, según la Fiscalía de Bolivia.

Dicha Fiscalía había pedido a la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) un sello rojo, una orden para detener a Morales, que está en Argentina.

El fiscal general de Bolivia, Juan Lanchipa, explicó que el pedido se realizó dentro de las investigaciones de una denuncia por supuestos delitos de sedición y terrorismo contra el expresidente boliviano.

Interpol comunicó que el delito de sedición tendría un componente de orden político, que de acuerdo a su normativa impide cursar esa solicitud, indicó el fiscal general.

La denuncia fue interpuesta por el Ministerio de Gobierno (Interior) de Bolivia en noviembre de 2019, al poco tiempo de asumir el poder de forma interina Jeanine Áñez, cuando Evo Morales estaba entonces en México.

Publicidad

Esa acusación se basa en un video en el que se atribuye la voz de Morales para supuestamente incitar a bloqueos de ciudades en Bolivia, que organizaciones como Human Rights Watch (HRW) considera una prueba insuficiente para la gravedad de esos delitos.

Esta era la segunda vez que la Fiscalía tramitaba ante la Interpol la emisión de una notificación roja después de que la entidad rechazara una primera solicitud.

Esta denuncia es una de las interpuestas por el Ejecutivo transitorio de Áñez contra Morales, que desde diciembre pasado está en Argentina, donde solicitó refugio.

Morales se fue de Bolivia después de anunciar su renuncia a la Presidencia del país el 10 de noviembre denunciando un supuesto golpe de Estado para derrocarlo.