La muerte de un alto ejecutivo de la marca Bed Bath & Beyond esta siendo materia de estudio por parte de las autoridades de Nueva York, y ha causado una fuerte conmoción en el sector empresarial y en la comunidad neoyorquina.

Gustavo Arnal era el director ejecutivo de la citada cadena de tiendas minoristas y, al parecer, se habría quitado la vida tras lanzarse del balcón de su apartamento en el piso 18, según reveló una fuente policial a la cadena CNN.

La policía de la ciudad estadounidense amplió el dictamen relatando que a Arnal, de 52 años, lo encontraron inconsciente y sin signos vitales a las afueras del lujoso edificio (el famoso rascacielos ‘Jenga’) donde residía, en Manhattan.

Esa misma fuente policial afirmó a CNN que la esposa de Arnal “lo vio lanzarse del balcón”. Las autoridades afirman que, por ahora, no hay indicios de un posible delito, y que tampoco hay pistas que conduzcan a catalogar la muerte como un suicidio.

También puedes leer: Liz Truss será la nueva primera ministra británica: reemplazará a Boris Johnson

Había vendido acciones

La comisión de la Bolsa de Valores de Estados Unidos reveló que Arnal había vendido acciones de la compañía por un monto millonario “un par de semanas antes de su muerte”.

El sector financiero detalló que el empresario vendió 42,513 acciones de Bed Bath and Beyond, cada una a un precio promedio de 24.22 dólares. La suma de la transacción bursátil llegó a 1.29 millones de dólares.

La empresa en cuestión lamentó en un comunicado la muerte del ejecutivo, que es de origen venezolano.

“Gustavo será recordado por todas las personas con las que trabajó por su liderazgo, talento y administración de nuestra empresa. Estoy orgulloso de haber sido su colega, y todos nosotros en Bed Bath & Beyond y todos los que tuvieron el placer de conocerlo lo extrañaremos”, dijo Harriet Edelman, presidenta independiente del directorio de la compañía.

Durante las últimas semanas, Bed Bath and Beyond ha presentado grandes turbulencias financieras, que provocó el futuro cierre de 150 tiendas y un recorte del 20% de su personal en un intento por paliar el golpe económico.