El primer ministro japonés, Shinzo Abe, anunció este jueves la extensión del estado de emergencia a todo el país, con el fin de poder luchar con más eficacia contra la propagación del coronavirus.

«Las zonas donde el estado de emergencia debe aplicarse pasarán de siete regiones a todas las regiones», dijo el jefe de gobierno durante una reunión con expertos médicos dedicada a la pandemia.

Hace una semana Abe declaró el estado de emergencia hasta el seis de mayo en siete de las 47 regiones del país, incluyendo Tokio y sus suburbios, así como la región de Osaka, la gran metrópoli del oeste.

Este dispositivo, que se aplicará durante un mes, omite el confinamiento obligatorio, pero permite a las autoridades regionales recomendar a los residentes que limiten sus desplazamientos y alentar a ciertas empresas a cerrar temporalmente. Ninguna sanción está prevista para quienes violen las disposiciones.

«Si limitamos las áreas (bajo estado de emergencia), la gente se irá a las regiones vecinas», explicó el jueves el portavoz del gobierno, Yoshihide Suga.

Hasta el momento, Japón se ha librado relativamente de la pandemia, pero el número de casos ha aumentado significativamente desde finales de marzo, con el riesgo de sobrecargar los hospitales.

El último informe diario del Ministerio de Salud reportó casi 8,600 casos de contaminación y 136 muertes.