Jill Tracy Jacobs Biden, de 69 años de edad, esposa del presidente electo Joe Biden, se convirtió en la próxima primera dama de Estados Unidos.

Actualmente es profesora en una universidad del norte de Virginia, cerca de Washington, y se propuso continuar con su trabajo, aún si se muda a la Casa Blanca.

Cuenta con una formación académica amplia: una licenciatura en la Universidad de Delaware, dos maestrías en la Universidad West Chester y Universidad Villanova y un doctorado de Delaware.

Durante más de 10 años dio clases de inglés a estudiantes de escuela secundaria, luego enseñó inglés y escritura en el Colegio Técnico Comunitario de Delaware y también dio clases a adolescentes con  problemas emocionales en un hospital psiquiátrico.

Publicidad

Joe y Jill Biden se casaron en 1977, cinco años después de una primera tragedia, cuando la primera esposa del senador y la hija pequeña de ambos fallecieron en un accidente de auto.

Todavía niños, sus dos hijos varones sobrevivientes, Beau y Hunter, le habían sugerido a su padre casarse con Jill, rememora Joe Biden en sus memorias, donde escribió: «Ella me devolvió la vida».

«Ella es la persona más fuerte que conozco», dijo más recientemente en un video durante la convención demócrata en agosto.

Jill interrumpió su carrera cuando tuvo a su hija, Ashley, en 1981, pero luego retomó sus estudios para obtener un doctorado en educación.

Sin contar a Hillary Clinton, que fue brevemente senadora tras el gobierno de su esposo, Jill Biden sería la primera primera dama en proseguir su carrera profesional.

Si lo hace «cambiará para siempre las expectativas y limitaciones» del rol, estima Kate Andersen Brower, autora de un libro sobre la historia de las primeras damas estadounidenses, subrayando que «la mayoría de las estadounidenses deben conciliar la vida profesional con la familiar».