Uno de cada seis jóvenes en el mundo perdió su empleo estos meses, los que lo mantuvieron vieron caer sus horas de trabajo un 23 %, y la formación de muchos más se detuvo.

Así lo dio a conocer la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un informe con un sombrío panorama para la «generación pos-COVID».

El estudio muestra que la juventud, ya antes vulnerable en el mercado laboral, ha sido uno de los grupos de edad más afectados por los confinamientos.

«La COVID-19 no hizo sino agudizar las vulnerabilidades que los jóvenes trabajadores tenían ya en el mercado laboral», resume en una entrevista para Efe la colombiana Susana Puerto, experta en empleo juvenil de la OIT.

Al menos 73 millones de jóvenes más al paro

La encuesta muestra que un 17 % de los jóvenes entre 18 y 29 años en todo el mundo dejaron su empleo durante los meses de confinamiento, lo que supondría al menos 73 de los 429 millones que antes trabajaban.

A ese dato negativo se suma que el 98 % de los centros de formación en todo el mundo se cerró a las clases presenciales, afectando a buena parte de los 496 millones de jóvenes.

Una sociedad con más «Ninis»

Todo ello anticipa un aumento en el número de jóvenes que ni estudian ni trabajan, que antes de la actual crisis eran 267 millones, recordó Puerto, quien señaló que en esta situación se encuentran más chicas (31 %) que chicos (14 %).

Aunque el informe de la OIT no separa datos por regiones, se teme que Latinoamérica pueda ser una de las que presente un futuro más incierto para los trabajadores jóvenes.

Políticas de choque

Invertir en sectores en crecimiento, como el tecnológico, y proteger los más golpeados por la crisis (manufacturas, comercio y servicios, inmobiliario, etc).

Muchos otros podrían llegar al teletrabajo, que ha tenido un inmenso auge con la pandemia, aunque en la OIT «todavía hay un debate en torno a los pros y los contras» de estas actividades en casa, reconoció.