La Justicia alemana debe decidir si el expresidente catalán Carles Puigdemont permanecería en prisión y así poner en marcha la maquinaria judicial para estudiar su extradición, luego de que fuera arrestado ayer en Alemania a raíz de la euroorden de detención emitida por el Tribunal Supremo español.

El líder separatista catalán comparecerá a lo largo del día, en un juzgado de primera instancia del que, por «razones de seguridad» no se ha hecho público el nombre, según explicó a la primera fiscal estatal de Schleswig, Wiebke Hoffelner.

Si el juez decide mantener en prisión a Puigdemont por las alegaciones españolas, el caso pasará entonces a la Fiscalía Federal de Schleswig, que es la encargada de examinar las actas procedentes de España y ver si se cumplen las condiciones precisas para que se ejecute la Orden Europea de Detención y Entrega.

Las autoridades españolas, por su parte, trabajan para poder enviar cuanto antes toda la documentación correspondiente traducida al alemán a las autoridades judiciales de este país.

El plazo máximo para decidir y eventualmente ejecutar su entrega es de 60 días a partir de la detención.