El líder norcoreano Kim Jong Un y su fallecido padre Kim Jong Il usaron pasaportes brasileños obtenidos fraudulentamente con el fin de visitar países occidentales en la década de 1990.

Aunque mucho se había especulado, por primera vez se publicaron las fotocopias de pasaportes brasileños del líder norcoreano, cuando era un niño, y de su padre pero bajo otras identidades, que según indicaron fuentes de seguridad de Europa occidental se utilizaron para solicitar visas en al menos dos países occidentales.

Las fuentes indican que también pudieron usarse para viajar a Brasil, Japón y Hong Kong.