La madre y el padrastro de un joven que padecía de autismo fueron declarados culpables de encerrarlo y mantenerlo hambriento en el ático de su casa.

Matthew Langley de 22 años fue encontrado al borde de la muerte en una habitación cubierta de vómito y heces. Pesando tan solo 39 kilos y con una deshidratación severa. 

Lorna Hewitt, de 43 años, y su esposo, Craig Hewitt, negaron haberlo mantenido cautivo en su casa de Sheffield, Inglaterra, durante siete meses, pero fueron hallados culpables. 

El juez, Michael Slater, sostuvo que a la pareja le espera una prisión “de cierta duración” cuando sean condenados el próximo 18 de febrero.

Langley tenía dificultades de aprendizaje y padecía síndrome del intestino irritable, incontinencia doble y artritis. Y fue encontrado el dos de junio de 2020.

Los paramédicos llamaron a la Policía quienes encontraron vómito y heces en el piso del ático donde estaba encerrado.

El fiscal del caso sostuvo que los oficiales afirmaron percibir “el olor, el contenedor desbordado y la presencia de moscas zumbando”.

Y continuaron diciendo que el joven se encontraba en un “estado lamentable”, incapaz de caminar, con moretones y muestras de que habría estado gateando en su habitación.

Luego de ser encontrado, una enfermera relató ante el jurado de la corte que Matthew era “todo piel y huesos, sin músculos ni grasa. Su piel estaba seca y parecía deshidratada. Estaba empapado en orina y cubierto de heces, tanto secas como frescas”.

Fuentes cercanas, relataron al tribunal que el joven de 22 años no había sido visto en los últimos siete meses ya que su madre y padrastro le prohibieron ir a la universidad.

Por su parte, el padrastro argumentó que Matthew padecía “un trastorno alimentario” y su madre contó que su hijo no había estado bien durante unos días, que lo había encontrado colapsado en su habitación, por lo que su esposo lo había llevado abajo.

Además la mujer agregó que “no se había dado cuenta de lo enfermo que estaba” su hijo