La baloncestista estadounidense Brittney Griner, acusada en Rusia de posesión y contrabando de drogas, se declaró este jueves culpable ante un tribunal de Moscú.

La deportista, que se sirvió de un traductor durante la sesión del Tribunal de Jimki, admitió todos los cargos, aunque señaló que no tenía la intención de cometer un delito, según la agencia Interfax

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