California se convirtió en el sexto estado de Estados Unidos en donde las personas pueden conseguir marihuana para uso recreativo legalmente, un negocio con el que las autoridades esperan una recaudación anual de al menos 7.000 millones de dólares.

Largas filas se han registrado a las afueras de las 60 tiendas de marihuana recreativa que desde el primero de enero abrieron sus puertas al público.

La venta se hará solo a personas mayores de 21 años y solo hasta 28,3 gramos por cada compra. Los dispensarios no podrán operar cerca de escuelas, parques públicos, guarderías y otras áreas señaladas como “sensibles”.

Las autoridades estiman que para el 2020, este negocio genere 7.200 millones de dólares, de los cuales 1.000 millones serán de impuestos.  Las proyecciones son ambiciosas debido a la alta demanda que hay en el llamado Estado Dorado, el más poblado del país.

Además de California, la venta de marihuana para uso recreativo es legal en los estados de Alaska, Colorado, Nevada, Oregón y Washington. Se espera que la comercialización del estupefaciente sea permitida en Maine y Massachusetts a mediados del 2018.

Aunque la marihuana con fines medicinales estaba aprobada desde 1996, su uso recreativo fue aprobado solo hasta el referéndum realizado en las elecciones de 2016.

Nicolás Guzmán – CM&