En una misiva enviada por la organización terrorista ETA a varias instituciones y agentes políticos, la banda comunicó su decisión de dar por terminado su ciclo histórico y su función, dando fin a su recorrido.

El Gobierno español, por su parte, recordó que los integrantes de ETA deberán pagar por sus culpas, porque no habrá ningún tipo de impunidad para ellos.

El pasado 20 de abril,  la organización reconoció en un comunicado el daño causado a las víctimas, cifradas en más de 850 muertos.

La banda pidió perdón a las víctimas, aunque solo a las que no estaban relacionadas directamente con lo que ellos califican de “conflicto”, lo que provocó el rechazo de partidos políticos y grupo de afectados por el terrorismo.