La negativa de la Unión Europea de pactar un Brexit blando con el Reino Unido dejó contra las cuerdas a la primera ministra, Theresa May, que tiene menos de mes para presentar un plan aceptable para la salida de su país del bloque europeo sin devastadoras consecuencias para la economía británica.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, aseguró que lo propuesto por May amenaza el mercado común de la Zona Euro y no ofrece garantías claras para la cooperación comercial.

La tremenda presión sobre el Gobierno británico aviva la posibilidad de la celebración de un segundo referéndum del Brexit, algunos indican que hay un apoyo casi unánime entre los líderes de la Unión Europea para su realización.

Theresa May tiene el tiempo en su contra y ahora debe elegir entre rehacer unas propuestas que ya le costaron una crisis de gobierno o dejar que todo se decida en las urnas.