La Policía encontró el cuerpo de un presunto ladrón con un disparo en la cabeza; al parecer murió asesinado por su propio cómplice para quedarse con un teléfono celular que habían robado juntos minutos antes.

El hecho ocurrió este viernes en La Plata, Argentina, poco después de la medianoche luego de que un ciudadano llamara a la Policía alertando un robo a mano armada.

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Al llegar al lugar de los hechos, las autoridades se encontraron con la víctima quien aseguró que había sido asaltada por dos ladrones que se dieron a la fuga en una motocicleta con su celular.

A pocas cuadras del lugar, la Policía halló una motocicleta similar a la que había mencionado el denunciante y a dos sospechosos tirados en la avenida. Uno de ellos tenía un disparo en la cabeza mientras que el otro identificado como Thomas Correa, de 21 años, fue detenido en el momento.

Dado que el joven -identificado como Lucas Plaquín- estaba con una herida, tuvo que ser atendido en el lugar, sin embargo los paramédicos no pudieron hacer nada para salvar su vida ya que había recibido un disparo a la altura de la sien derecha.

Ahora los investigadores intentan establecer cómo se desencadenaron los hechos que derivaron en el asesinato a sangre fría de uno de los presuntos ladrones; por lo cual, manejan una primera hipótesis en la que indican que los ladrones discutieron para ver quién se quedaba con el celular y, en medio de la pelea, Plaquín terminó muerto.

Asimismo, las autoridades indicaron que en el lugar de los hechos encontraron el celular con la pantalla rota y un arma que habría sido usada para cometer el crimen; al parecer, Correa la había arrojado en la basura.