La Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó que en Latinoamérica y el Caribe lo peor está por venir, al advertir que ante la rápida expansión de la pandemia del coronavirus, el número de casos y las muertes crecerán exponencialmente en las próximas semanas.

Cuando en la región de las Américas ya se contabilizan 385,000 casos de Covid-19 y 11,270 fallecidos por enfermedades relacionadas con la pandemia, la Organización Panamericana de la Salud encendió las alertas al advertir que lo peor del brote aún está por llegar y la situación se recrudecerá mucho más antes de mejorar.

Carissa Etienne, directora de la OPS, aseguró que “en los últimos siete días los infectados de coronavirus y las muertes relacionadas con el virus se han más que duplicado en la región. La pandemia se ha acelerado rápidamente”, insto a los gobiernos a prepararse y a responder con la misma velocidad.

“El número de nuevos casos de Covid-19 y muertes están subiendo, y esperamos que siga subiendo en la región. La situación va a empeorar antes de que empiece a mejorar”, aseguró la directora.

La OPS también reiteró el llamado de la Organización Mundial de la Salud que aseguró que «reservar los tapabocas para los trabajadores de la salud» es «esencial» en momentos en que «los gobiernos nacionales revisan las pautas sobre su uso» cuando los «elementos de protección son limitados» y la falta de los mismos “pueden provocar una ola de infecciones prevenibles» entre médicos y enfermeros.

El organismo consideró «inadecuados» la prevención y control del Covid-19 en Nicaragua, donde el presidente Daniel Ortega no aparece públicamente desde hace 25 días, mientras hay preocupación por la falta de medidas de distanciamiento social

Actualmente, América concentra el 40 % de la pandemia mundial y en el cono sur, Brasil acumula el mayor número de casos y donde el número de muertes va en aumento, tras reportar un récord de 114 muertes en 24 horas, mientras el total asciende a 667.

Ecuador es un caso critico en la región, donde ya hay 3.700 infectados y 191 fallecidos, pese a que la cifra oficial de decesos no es exacta, especialmente en Guayaquil donde desde el 23 de marzo al 4 de abril las autoridades criminalísticas recogieron 1.350 cadáveres en la capital de Guayas donde los muertos son puestos en ataúdes de cartón.