Una nueva ley chilena que baja el salario del presidente, gobernadores, ministros y parlamentarios fue promulgada en el marco de una reforma constitucional que tuvo un tramitación acelerada debido a la pandemia por el COVID-19.

«Estamos viviendo tiempos duros y difíciles y sé que muchas familias chilenas no lo están pasando bien y nos pareció justo y necesario reducir las rentas más altas de la administración del Estado para poder ir con más y mejor ayuda a la clase media, a la gente que más lo necesita».

Dijo el presidente Sebastián Piñera, al promulgar la iniciativa que había ingresado hacía seis años al Congreso pero que obtuvo urgencia tras la irrupción del coronavirus.

La pandemia golpea con fuerza a Chile, que registra 73.997 contagios y 761 muertos desde el primer caso reportado el 3 de marzo.

La reforma constitucional crea una comisión técnica que fijará periódicamente las remuneraciones de las altas autoridades del Estado y sus asesores, «con un criterio técnico, objetivo y de austeridad«, dijo Piñera.

Inicialmente, tiene un plazo de 30 días desde la publicación de la ley para fijar la remuneración de los ministros y parlamentarios y de 90 para el resto de las autoridades.

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«Para esta primera vez, el consejo reducirá la remuneración en el porcentaje que su estudio determine, debiendo tener presente la Escala Única de Sueldos de la Administración del Estado«, debido a la realidad económica del país, indica una minuta oficial entregada por el gobierno.

Posteriormente, una comisión determinará la remuneración de las autoridades y de los asesores directores cada cuatro años.

La iniciativa para rebajar el sueldo de los parlamentarios fue planteada en 2014 por diputados del Frente Amplio (oposición) que buscaban una rebaja del 50% de los sueldos parlamentarias en Chile.

Esta es considerada una de las más alta del mundo, con un salario bruto de unos 11.500 dólares más otro monto similar por asignaciones, muy por encima del salario mínimo del país de casi 400 dólares.