Al hablar de libros “mortales” generalmente se hace referencia a ejemplares con ideas controvertidas o no muy aceptadas por los teóricos, pero en Estados Unidos existen unos libros que literalmente podrían matar.

‘Shadows from the Walls of Death: Facts and Inferences Prefacing a Book of Specimens of Arsenical Wall Papers’ (‘Sombras de los muros de la muerte: hechos e informaciones que preceden a un libro de muestras de papel tapiz arsenical’), es la obra de 1874, autoría de Robert Clark Kedzie, un cirujano que vivió durante la guerra civil estadounidense, y que posteriormente se convirtió en profesor de química.

La particularidad de este libro es que cada una de las hojas de los 86 ejemplares publicados pasó por un proceso de pintura con arsénico.

Vea también: Medidas por COVID-19 “no serán suficientes para frenar muertes y contagios en enero”

En el pasado era muy popular usar arsénico para hacer más vivos los colores del papel tapiz, y aunque se sabía de su letalidad al ser ingerido, no se conocían bien los efectos que causaba a través del tiempo. Aun así, el autor del libro imprimió su obra como una advertencia.

Publicidad

Así pues, Kedzie descubrió que con el pasar del tiempo el químico se liberaba en el aire, en la comida o en las manos, provocando graves enfermedades, hasta incluso causar la muerte.

Por lo anterior, de las 100 copias impresas del libro, solo sobreviven cuatro en la actualidad, ya que al demostrarse la teoría de Kedzie las bibliotecas destruyeron los ejemplares que poseían.

Dos de los libros permanecen en dos universidades del estado de Michigan, otro terminó en la biblioteca de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard y el cuarto está en la Biblioteca Nacional de Medicina, que lo escaneó y lo puso en línea.

Conozca el libro aquí